10 septiembre, 2026
Economía y Emprendimiento Lo Nuevo

México plantea gasto histórico de 10.63 billones de pesos para 2027 con mayor recaudación y reducción gradual del déficit

 

El Gobierno federal presentó el Paquete Económico 2027 con una propuesta de gasto público de 10.63 billones de pesos, una estrategia para elevar la recaudación tributaria sin aumentar las tasas generales de impuestos y el compromiso de continuar reduciendo gradualmente el déficit público.

La propuesta entregada al Congreso de la Unión define la ruta económica y presupuestaria para el próximo año. El escenario contempla ingresos presupuestarios por 9.15 billones de pesos, un déficit amplio equivalente a 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto y una deuda pública equivalente al 55 por ciento del PIB.

Hacienda estima además que la economía mexicana crecerá entre 1.5 y 2.5 por ciento durante 2027, mientras que la inflación cerraría en 3 por ciento y el tipo de cambio utilizado como referencia para las finanzas públicas se ubicaría en 18 pesos por dólar.

El paquete combina tres objetivos que deberán convivir durante el próximo año: mantener los programas sociales y la inversión pública, fortalecer los ingresos mediante una mayor fiscalización y avanzar al mismo tiempo hacia una consolidación de las finanzas públicas.

Un presupuesto que supera los 10.6 billones de pesos

El Proyecto de Presupuesto de Egresos propone un gasto neto total de 10 billones 636 mil 488.1 millones de pesos para 2027, una cifra histórica.

Por el lado de los recursos disponibles, el Gobierno estima ingresos presupuestarios por 9 billones 156 mil 528.9 millones de pesos, equivalentes a 23.2 por ciento del PIB y 3.9 por ciento superiores en términos reales frente al cierre estimado para 2026.

La diferencia entre ingresos y gastos obliga a mantener un déficit. Los Requerimientos Financieros del Sector Público, la medida más amplia utilizada para observarlo, alcanzarían 1 billón 555 mil 655.8 millones de pesos, equivalentes a 3.9 por ciento del PIB.

El balance presupuestario tendría, por su parte, un déficit equivalente a 3.4 por ciento del PIB, mientras que Hacienda proyecta un superávit primario de 0.6 por ciento.

La estrategia plantea continuar con la consolidación fiscal iniciada previamente, aunque procurando que la reducción del déficit no implique disminuir los recursos destinados a programas sociales y proyectos prioritarios.

Más de un billón de pesos para programas sociales

Los programas sociales prioritarios recibirían 1 billón 25 mil 388.5 millones de pesos durante 2027.

La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores concentraría la mayor asignación, con 543 mil 498.4 millones de pesos, mientras que los programas de Becas Benito Juárez recibirían 190 mil 551.9 millones.

En conjunto, los programas prioritarios atenderían a cerca de 43 millones de beneficiarios.

El mantenimiento de esta red de apoyos representa una de las principales decisiones presupuestarias del paquete. El Gobierno busca combinar la continuidad de los programas sociales con una estrategia de inversión destinada a ampliar la capacidad productiva del país.

Infraestructura busca convertirse en otro motor del gasto

La inversión física presupuestaria alcanzaría el equivalente a 2.6 por ciento del PIB y estaría dirigida a proyectos de conectividad, servicios e infraestructura productiva.

Entre las prioridades aparecen nuevos trenes, carreteras, caminos, obras hidráulicas e infraestructura energética.

Hacienda identifica 560 mil 172.6 millones de pesos en prioridades de inversión para 2027. Los nuevos proyectos ferroviarios concentrarían 150 mil 875.6 millones; Pemex, 255 mil 529.2 millones, y CFE, 60 mil 991.6 millones.

Al sumar los programas sociales prioritarios y estas inversiones, el monto alcanza aproximadamente 1.586 billones de pesos, equivalente a casi 15 de cada 100 pesos contemplados en el gasto total.

La apuesta consiste en utilizar la inversión pública no solamente como gasto inmediato, sino como una herramienta para incrementar la capacidad productiva y mejorar la infraestructura disponible para la actividad económica.

Hacienda endurece la estrategia contra evasión y factureras

Uno de los componentes más importantes del Paquete Económico 2027 se encuentra del lado de los ingresos.

El Gobierno busca incrementar la recaudación sin crear nuevos impuestos ni elevar las tasas generales. Para conseguirlo, plantea fortalecer los mecanismos contra la elusión y evasión fiscal, con especial atención a las denominadas empresas factureras y al uso de comprobantes falsos para acreditar deducciones.

La propuesta contempla modificaciones al Impuesto sobre la Renta para que las contribuciones empresariales sean más consistentes con la capacidad económica de las compañías.

Entre las medidas planteadas aparece un mecanismo de control para las deducciones empresariales, así como una reducción del límite aplicable a la deducción de intereses netos, que pasaría del equivalente a 30 por ciento de la utilidad fiscal ajustada a 20 por ciento.

También se propone eliminar el Régimen Opcional para Grupos de Sociedades y realizar el cobro íntegro del impuesto diferido.

El objetivo es ampliar la base de ingresos mediante mayor fiscalización y restricciones a determinadas estrategias fiscales, en lugar de recurrir a un incremento generalizado de impuestos.

La recaudación tributaria alcanzaría un máximo histórico

La estrategia fiscal proyecta ingresos tributarios por 6 billones 263 mil 886.8 millones de pesos durante 2027, un incremento real de 5.9 por ciento frente al cierre estimado de 2026.

La recaudación equivaldría a 15.9 por ciento del PIB, lo que representaría un nuevo máximo histórico.

El ISR y el IEPS tendrían un papel importante dentro de ese crecimiento, con incrementos reales proyectados de 7.2 y 10.5 por ciento, respectivamente.

El desempeño de la recaudación será fundamental para sostener simultáneamente el gasto social, la inversión y la estrategia de reducción gradual del déficit. Si los ingresos se ubican por debajo de las estimaciones, el margen presupuestario podría reducirse.

La deuda se mantendría en 55 por ciento del PIB

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, considerado la medida más amplia de la deuda pública, se ubicaría en 55 por ciento del PIB durante 2027.

La cifra representaría un aumento de un punto porcentual respecto al cierre estimado para 2026.

Para cubrir las necesidades de financiamiento, la propuesta de Ley de Ingresos contempla un techo de endeudamiento interno de hasta 1.7 billones de pesos, mientras que para el endeudamiento externo se plantea un límite de 13 mil 500 millones de dólares.

Hacienda sostiene que la trayectoria posterior de ingresos y déficit permitiría estabilizar la deuda, aunque esa expectativa dependerá del comportamiento de la economía y del cumplimiento de las metas fiscales.

México crecería entre 1.5 y 2.5 por ciento en 2027

El escenario económico sobre el cual está construido el presupuesto contempla una aceleración moderada de la actividad.

Hacienda estima un crecimiento real del PIB de entre 1.5 y 2.5 por ciento para 2027, después de proyectar entre 1 y 2 por ciento para 2026.

Sin embargo, el nuevo rango para el próximo año es menor al previsto anteriormente en los Precriterios Generales de Política Económica, cuando se esperaba una expansión de entre 1.9 y 2.9 por ciento.

El Gobierno considera que el crecimiento estará respaldado por mayores ingresos de los hogares, condiciones financieras menos restrictivas, inversión en infraestructura, incentivos del Plan México y el dinamismo de las exportaciones asociado con la integración comercial de América del Norte y la producción industrial estadounidense.

Inflación, dólar y petróleo completan el escenario económico

El paquete utiliza una inflación de 3 por ciento al cierre de 2027 y un promedio anual de 3.2 por ciento.

Para el tipo de cambio se establece una referencia de 18 pesos por dólar al cierre del año y un promedio de 17.9 pesos. Hacienda aclara que esta cifra no constituye un pronóstico puntual, sino un supuesto utilizado para construir las proyecciones de finanzas públicas.

En materia petrolera, se calcula un precio promedio de 61.8 dólares por barril para la Mezcla Mexicana de Exportación y una plataforma de producción de hidrocarburos líquidos cercana a 1.8 millones de barriles diarios.

Estos supuestos son particularmente relevantes porque cualquier diferencia importante respecto al comportamiento real de la economía puede modificar los ingresos y necesidades de gasto durante el ejercicio fiscal.

El Congreso tendrá ahora la última palabra

El Paquete Económico presentado por el Ejecutivo todavía no constituye el presupuesto definitivo para 2027.

La propuesta deberá pasar por el análisis y discusión del Congreso de la Unión. Diputados y senadores participarán en el proceso relacionado con la Ley de Ingresos, mientras que corresponde exclusivamente a la Cámara de Diputados aprobar el Presupuesto de Egresos.

Durante este proceso podrán discutirse las asignaciones propuestas, los cambios fiscales y las prioridades establecidas por el Gobierno antes de determinar cómo quedarán finalmente distribuidos los recursos públicos para el próximo año.

Lectura de fondo

El reto no está solamente en gastar más, sino en hacer compatibles bienestar, inversión y disciplina fiscal

El Paquete Económico 2027 plantea un equilibrio complejo. El Gobierno pretende mantener más de un billón de pesos en programas sociales, impulsar proyectos de infraestructura y, al mismo tiempo, continuar reduciendo gradualmente el déficit sin recurrir a un incremento general de las tasas tributarias.

Para conseguirlo, una parte importante de la estrategia descansa sobre la recaudación. El máximo histórico de 15.9 por ciento del PIB proyectado en ingresos tributarios implica que el combate a la evasión, las modificaciones a las deducciones empresariales y una mayor fiscalización deberán producir resultados suficientes para sostener el crecimiento del gasto.

También existe una dependencia importante del escenario económico. Una expansión de entre 1.5 y 2.5 por ciento permitiría respaldar mayores ingresos, pero Hacienda ya redujo su expectativa respecto a la estimación presentada meses atrás. Un crecimiento menor al previsto podría hacer más difícil cumplir simultáneamente con las metas de gasto y consolidación fiscal.

La deuda añade otra tensión. Aunque el Gobierno plantea una trayectoria para estabilizarla posteriormente, la medida más amplia alcanzaría 55 por ciento del PIB en 2027, un punto porcentual más que el cierre estimado del año anterior.

El debate presupuestario, por tanto, no se limita al tamaño histórico de los 10.63 billones de pesos propuestos. La pregunta central será si México puede sostener simultáneamente una amplia política social, incrementar la inversión productiva y fortalecer sus finanzas públicas en un escenario de crecimiento todavía moderado.

La respuesta dependerá de tres variables que durante 2027 deberán observarse con atención: cuánto crece realmente la economía, cuánto consigue recaudar el Gobierno y qué tan productivo resulta el gasto aprobado.