Cuando el pueblo dejó de poder intimidar al Estado moderno
Imagen – Plaza vs Red Durante siglos, la política tuvo una verdad incómoda que se repetía con distintas máscaras: el poder podía caer si una multitud decidía que ya no obedecería. No porque el pueblo fuera invencible, sino porque el Estado no siempre tenía un margen infinito para imponer su voluntad. Gobernar era, en


