8 octubre, 2026
Lo Nuevo México y el Mundo

Ucrania lanza una de sus mayores ofensivas con drones sobre Rusia y lleva la guerra nuevamente hasta Moscú

Imagen – La Guerra De Drones Llega Hasta Moscú

 

La guerra entre Rusia y Ucrania entró este martes en una nueva jornada de escalamiento aéreo después de que Moscú reportara la intercepción de cerca de 900 drones ucranianos sobre distintas regiones rusas, Crimea ocupada y el mar de Azov, mientras autoridades y medios rusos reportaron daños en la región de Moscú y un posible impacto contra una importante instalación de almacenamiento de combustible.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas antiaéreos interceptaron cerca de 900 aparatos durante la ofensiva. Por separado, el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, informó que más de 650 drones se dirigieron hacia la región de la capital entre la noche del lunes y la mañana del martes. AP News

El gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobyov, informó que dos personas murieron y al menos siete resultaron heridas. También reportó daños en 47 viviendas, cuatro departamentos y tres vehículos. Reuters

La magnitud del ataque muestra cómo los drones de largo alcance están modificando progresivamente la geografía del conflicto: mientras Rusia mantiene una ventaja aérea y continúa golpeando ciudades e infraestructura ucraniana, Kyiv ha desarrollado capacidad para atacar objetivos situados cientos de kilómetros dentro de territorio ruso. AP News

Más de 650 drones fueron dirigidos hacia la región de Moscú

La capital rusa y sus alrededores estuvieron entre los principales objetivos de la ofensiva.

Sobyanin aseguró que más de 650 drones fueron enviados hacia la región de Moscú y que 105 fueron derribados cuando se aproximaban a la ciudad. Posteriormente informó de otros 68 aparatos interceptados durante la mañana del martes. AP News

En la región que rodea la capital, Vorobyov reportó que 185 drones fueron destruidos o derribados.

La ofensiva no significa que todos esos aparatos hayan alcanzado sus objetivos. Buena parte de las cifras disponibles este martes procede de autoridades rusas que reportan drones interceptados, por lo que es necesario diferenciar entre el volumen de la operación y el número de impactos efectivos.

Aun con esa precisión, la cantidad de aparatos involucrados coloca el episodio entre las operaciones aéreas de mayor escala reportadas dentro de territorio ruso durante la guerra. Reuters

Un importante depósito de combustible habría sido alcanzado

Uno de los puntos más relevantes del ataque podría encontrarse en la infraestructura energética.

Blogueros militares rusos reportaron que un tanque de almacenamiento fue alcanzado en las instalaciones de Volodarskaya, descritas como el mayor centro de almacenamiento y distribución de combustible de la región de Moscú.

La instalación almacena diésel, gasolina y combustible para aviación y forma parte de la red vinculada al sistema de oleoductos de Transneft. Sin embargo, hasta los reportes disponibles este martes no existía confirmación oficial del impacto contra ese depósito. Reuters

Esta diferencia es importante: el incendio y el supuesto ataque a la infraestructura han sido reportados, pero no deben tratarse todavía como hechos plenamente confirmados por las autoridades correspondientes.

La infraestructura petrolera se convierte en una pieza central de la estrategia ucraniana

Los ataques contra refinerías, depósitos y otras instalaciones energéticas rusas se han convertido en una parte cada vez más visible de la estrategia de Kyiv.

Ucrania busca utilizar drones y misiles desarrollados internamente para alcanzar objetivos que anteriormente quedaban fuera de su radio de acción. Sus operaciones han llegado incluso hasta los Urales y Siberia. AP News

Kyiv sostiene que sus ataques recientes han dejado fuera de operación una parte considerable de la capacidad rusa de refinación de petróleo. Esas estimaciones ucranianas no han podido ser verificadas independientemente en su totalidad.

Lo que sí ha reconocido el propio Gobierno ruso es que los ataques están generando consecuencias económicas. El presidente Vladimir Putin señaló recientemente que los golpes contra el sector energético habían representado para Rusia un costo equivalente aproximadamente al 1% de su producto interno bruto. The Washington Post

La presión sobre el sistema de refinación ruso también tiene una dimensión internacional. Rusia ha sido históricamente uno de los principales productores mundiales de combustibles refinados y las disrupciones en su capacidad productiva pueden trasladarse hacia los mercados energéticos internacionales. The Washington Post

Rusia mantiene al mismo tiempo su ofensiva contra ciudades ucranianas

La escalada no ocurre en una sola dirección.

Mientras Ucrania lleva sus drones cada vez más profundamente dentro de Rusia, Moscú continúa realizando ataques aéreos contra ciudades e infraestructura ucraniana.

Durante la noche del 6 de octubre, fuerzas rusas lanzaron 137 drones y misiles contra Ucrania, de los cuales las defensas ucranianas afirmaron haber interceptado o neutralizado 114. Se reportaron impactos en 17 ubicaciones. The New Voice of Ukraine

Un ataque contra un puente sobre el río Dniéper en Zaporiyia obligó a suspender el tránsito y dejó cinco personas heridas, entre ellas dos trabajadores de la Cruz Roja, según los reportes disponibles. The New Voice of Ukraine

Un día antes, ataques rusos contra zonas residenciales de Járkov dejaron seis muertos y cerca de 60 heridos, de acuerdo con autoridades ucranianas. Reuters

El presidente Volodymyr Zelensky advirtió este martes que Ucrania dispone de información sobre preparativos rusos para un nuevo ataque aéreo de gran escala y afirmó que su gobierno trabaja en medidas para enfrentarlo. AP News

La guerra aérea comienza a superar las fronteras tradicionales del frente

Durante buena parte de la invasión iniciada en febrero de 2022, una diferencia fundamental entre ambos países fue la capacidad rusa para atacar prácticamente cualquier punto de Ucrania mientras buena parte del territorio ruso permanecía lejos del alcance de las armas ucranianas.

Los drones de largo alcance están reduciendo progresivamente esa diferencia.

Su menor costo frente a sistemas tradicionales de misiles permite además realizar operaciones con cantidades mucho mayores de aparatos, obligando a las defensas aéreas a detectar, seguir e interceptar numerosos objetivos simultáneamente.

El resultado es una guerra en la que la profundidad territorial ofrece cada vez menos protección absoluta.

Para Rusia, esto significa dedicar más recursos a defender refinerías, depósitos, aeropuertos, instalaciones militares y grandes ciudades alejadas del frente. Para Ucrania, supone una herramienta para intentar trasladar parte del costo económico y logístico de la guerra hacia territorio ruso.

El Mar Negro añade otro frente de incertidumbre

La escalada aérea coincide con un deterioro adicional de la seguridad en el Mar Negro.

Este martes, dos buques comerciales fueron alcanzados por drones dentro de la zona económica exclusiva de Bulgaria y uno de ellos se hundió. Las autoridades búlgaras iniciaron operaciones para localizar a la tripulación desaparecida.

La responsabilidad del ataque no había sido determinada oficialmente al momento de los primeros reportes. Funcionarios ucranianos responsabilizaron a Rusia, pero esa atribución no había sido confirmada de manera independiente. Reuters

El episodio adquiere relevancia porque Bulgaria pertenece a la OTAN y porque los ataques contra navegación comercial pueden ampliar las consecuencias económicas y diplomáticas de la guerra incluso sin producir un enfrentamiento directo entre Rusia y la alianza.

La preocupación ya no se limita, por tanto, a lo que ocurre sobre el territorio de Rusia y Ucrania. También alcanza rutas marítimas utilizadas por embarcaciones civiles y zonas económicas de países vecinos.

Lectura de fondo

Los drones están borrando la idea de que la retaguardia permanece lejos de la guerra

El número de drones involucrados en la ofensiva de este martes importa, pero el cambio más profundo se encuentra en otro lugar: la distancia está perdiendo parte de su capacidad para proteger infraestructura estratégica.

Durante décadas, atacar cientos de kilómetros detrás de un frente de batalla requería aviones de combate, misiles costosos o capacidades militares que estaban al alcance de pocos países. Los drones de largo alcance están alterando esa ecuación.

Ucrania no necesita controlar el espacio aéreo ruso para obligar a Moscú a defender instalaciones situadas alrededor de su propia capital. Rusia, por su parte, continúa utilizando su mayor capacidad aérea para atacar infraestructura, ciudades y redes logísticas ucranianas.

Esto genera una dinámica peligrosa. Cada nueva capacidad para penetrar las defensas del adversario crea incentivos para ampliar las operaciones del otro lado.

La infraestructura energética ocupa un lugar especialmente sensible en esa confrontación. Golpear una refinería o un depósito no solamente afecta combustible militar: puede alterar producción, exportaciones, precios y cadenas de suministro que conectan el campo de batalla con la economía internacional.

El riesgo adicional aparece cuando esa guerra tecnológica comienza a rozar territorios y aguas de países que no participan directamente en el conflicto. Los incidentes recientes en el Mar Negro muestran que la frontera entre una guerra contenida territorialmente y una crisis de seguridad regional puede volverse cada vez más difícil de mantener.

Después de más de cuatro años y medio de invasión a gran escala, el conflicto no solamente continúa: su capacidad para proyectarse geográficamente está aumentando. La pregunta ya no es únicamente dónde se encuentra el frente terrestre, sino hasta dónde pueden llegar las armas de cada lado y qué ocurre cuando sus consecuencias alcanzan infraestructura civil, mercados energéticos o territorios de terceros países.