17 enero, 2026
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Nuevo León suma nuevas unidades y supera el millón de usuarios movilizados en camiones verdes

El Gobierno de Nuevo León entregó 14 unidades nuevas a la Ruta 222, que conecta Monterrey, San Nicolás, Guadalupe y Apodaca, como parte del programa estatal de renovación del transporte urbano. Con esta incorporación, la administración informó que más de un millón de personas se trasladan diariamente en los camiones verdes adquiridos por el Estado en los últimos cuatro años.

Durante el evento, realizado en la Explanada Cultural frente al Palacio de Gobierno, el gobernador Samuel García señaló que cuando inició su administración había alrededor de 1,500 camiones en operación para cinco millones de habitantes, cifra que, dijo, era insuficiente para cubrir la demanda de movilidad del área metropolitana. Actualmente, el Estado contabiliza 4,000 unidades nuevas, sin incluir Metro ni TransMetro.

El mandatario afirmó que estas unidades —equipadas con clima, internet y sistemas de seguridad— han permitido que alrededor del 25% de la población que utiliza transporte público viaje en los nuevos camiones. Destacó además que la presencia de Fuerza Civil en las rutas ha reducido la incidencia delictiva y que, según datos oficiales, un alto porcentaje de denuncias por delitos cometidos en transporte urbano llega a proceso y sentencia.

La reestructuración de rutas urbanas avanza en paralelo a la renovación de unidades. Abraham Vargas, director de Metrorrey y encargado del despacho del IMA, explicó que el 60% de la reestructura está completo y que la meta es alcanzar el 80% antes de finalizar el año, con nuevas unidades de bajas emisiones e incluso modelos eléctricos fabricados en Nuevo León.

Lectura de fondo

La presentación de estas unidades se inserta en la apuesta del gobierno estatal por transformar un sistema de transporte que por años operó con déficit y desgaste. El incremento de flota y la reestructura de rutas buscan responder a una demanda histórica: movilidad más frecuente, segura y predecible.

Sin embargo, el desafío no se limita a sumar vehículos. La eficacia de la transformación dependerá de la integración con el Metro, la coordinación entre municipios, la consolidación de la vigilancia en el transporte y la capacidad de mantener la inversión a largo plazo. En la narrativa gubernamental, la renovación muestra resultados visibles; en la experiencia ciudadana, el verdadero impacto se medirá en tiempos de traslado, frecuencia del servicio y continuidad de la operación.