Imagen – Gobierno de Nuevo León
El Gobierno de Nuevo León informó que el nuevo Cuartel General de la Nueva Fuerza Civil registra un avance global de 76 por ciento y que, una vez en operación, concentrará funciones estratégicas de seguridad y movilidad desde un solo complejo.
Durante una supervisión de obra, el gobernador Samuel Alejandro García Sepúlveda señaló que el proyecto busca consolidar a Fuerza Civil como la mejor policía del país y que desde ese edificio se fortalecerán tareas de inteligencia, monitoreo y coordinación operativa para el estado.
Un complejo de 20 niveles y 30 mil metros cuadrados
El cuartel general contempla 30 mil metros cuadrados de construcción y un edificio administrativo de 20 niveles. De acuerdo con la información oficial, en esos pisos se albergarán oficinas administrativas, áreas de primer contacto y comunicación, además de infraestructura tecnológica para concentrar información y operar sistemas estatales.
En el recorrido, el gobernador visitó el piso 10, donde se instalará un centro de datos. La narrativa del proyecto plantea que este espacio será un eje de integración para plataformas de monitoreo y control vinculadas tanto a seguridad pública como a movilidad.
C5, control del transporte y plataforma de inteligencia
Según lo expuesto en la supervisión, el cuartel alojará el C5, encargado de conectar cámaras distribuidas en el estado, así como el SINTRAM, sistema relacionado con la supervisión y regulación del metro, transmetros y camiones.
El enfoque anunciado es que, desde ese punto, se articule un esquema de “inteligencia” que permita responder no solo a incidentes de seguridad, sino también a problemáticas de tráfico, transporte público y operación del sistema metro, bajo una plataforma centralizada.
Divisiones operativas y dependencias dentro del mismo espacio
Además de las áreas tecnológicas y de coordinación, el proyecto contempla la instalación de distintas divisiones operativas de Fuerza Civil, así como presencia de otras áreas del gobierno estatal. Entre ellas, se menciona la División Ambiental, la Secretaría de las Mujeres, la división blindada, la división carreteras y la división medicina. También se indicó que se contará con un helicóptero Black Hawk.
La configuración sugiere que el cuartel funcionará como un centro de mando integral, con capacidad para concentrar personal operativo, áreas administrativas y recursos especializados en un mismo complejo.
Edificio táctico, helipuerto y capacidad operativa
El plan incluye también un edificio táctico de siete niveles con comedor para 300 elementos, stand de tiro, dormitorios para 20 elementos, estacionamiento y helipuerto. A esto se suma una explanada frontal y una plazoleta que conectará el edificio táctico con el administrativo, con capacidad para hasta mil 200 personas.
Durante la supervisión, se detalló el avance por pisos y la distribución prevista de espacios, como parte del cierre de la etapa de construcción.
Plazos y metas para 2026
El gobierno estatal informó que se estima concluir los niveles prioritarios del cuartel para finales de marzo de 2026. En el mensaje oficial, se planteó que este proyecto forma parte de la última etapa del plan de seguridad de la administración actual y que 2026 se enfocará en “seguridad y movilidad”.
En el mismo marco, el gobernador señaló que la estrategia ha requerido una inversión acumulada de 30 mil millones de pesos y afirmó que, con ese esfuerzo, se ha logrado una reducción de 78 por ciento en delitos y un “mejor año” en materia de seguridad en los últimos 15 años, en términos oficiales.
Lectura de fondo
Centralizar seguridad y movilidad: promesa de eficiencia y reto de rendición de cuentas
El diseño del nuevo cuartel apunta a una lógica de centralización: concentrar monitoreo, inteligencia, coordinación operativa y control de movilidad en un mismo nodo tecnológico. En teoría, este tipo de integración reduce tiempos de respuesta y permite tomar decisiones con información en tiempo real, sobre todo cuando seguridad pública y movilidad comparten infraestructura como cámaras, comunicaciones y centros de comando.
Pero también eleva el tamaño del compromiso público. Cuando un proyecto promete ser el centro neurálgico del estado, sus resultados se vuelven medibles: calidad de respuesta ante delitos, transparencia de indicadores, criterios de operación del C5 y uso de datos para gestión del transporte. En ese sentido, la magnitud física del cuartel no será el punto decisivo; lo será la forma en que esa infraestructura se traduzca en mejoras verificables y en un esquema de supervisión que evite que la centralización se convierta en opacidad.


