Cigarros y refrescos subirán hasta 20% en enero por nuevos impuestos saludables
A pocos días del inicio de 2026, tiendas de abarrotes y comercios en distintas regiones del país han comenzado a recibir listas de precios actualizadas para cigarros y bebidas saborizadas. Los ajustes reflejan incrementos de hasta 20 por ciento, asociados a la entrada en vigor de los llamados impuestos saludables.
En el caso del tabaco, los nuevos precios comenzarán a aplicarse a partir del 1 de enero, aunque algunas marcas han informado que el ajuste se reflejará en días posteriores. En general, se observa un encarecimiento de entre 20 y 22 por ciento por cajetilla, dependiendo de la marca y la presentación.
Cajetillas que superan los 100 pesos
Las listas de precios que ya circulan entre tenderos muestran que varias marcas alcanzarán costos cercanos o superiores a los 100 pesos por cajetilla. En presentaciones de 20 unidades, algunos productos se venderán entre 103 y 106 pesos al público.
Otras marcas se mantendrán en rangos más bajos, aunque también registrarán incrementos relevantes frente a los precios actuales. En términos generales, el ajuste implica aumentos de entre 15 y 22 pesos por cajetilla respecto a diciembre de 2025.
El IEPS como detonante del aumento
El encarecimiento está vinculado a la modificación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los productos de tabaco. A partir de 2026, la tasa pasará de 160 a 200 por ciento, como parte del Paquete Económico aprobado para el próximo año.
Además, se implementará un esquema de actualización gradual de la cuota fija por cigarro, que comenzará en 0.8516 pesos por unidad en 2026 y aumentará de forma progresiva hasta 2030. El objetivo es que el ajuste se distribuya a lo largo del tiempo.
Refrescos y bebidas saborizadas también suben
Los refrescos y bebidas azucaradas ya comenzaron a reflejar incrementos desde diciembre. En este segmento, el IEPS por litro casi se duplicará, al pasar de 1.64 a 3.08 pesos para bebidas con azúcares añadidos, y se incorporará un nuevo impuesto para bebidas con edulcorantes no calóricos.
Los aumentos van de uno a ocho pesos, dependiendo de la presentación. Botellas individuales y envases familiares ya muestran precios más altos en anaqueles, con variaciones según la marca y el establecimiento.
Impacto en comercios y consumo
Para pequeños comerciantes, el ajuste llega acompañado de incertidumbre. Aunque los precios de cigarros y refrescos ya están definidos, algunos tenderos señalan que aún no se conoce con claridad el alcance total de los productos que estarán sujetos a los nuevos gravámenes.
Desde la autoridad fiscal se ha señalado que el objetivo de estos impuestos no es incrementar la recaudación, sino desincentivar el consumo de productos asociados a riesgos para la salud, como el tabaco y las bebidas con alto contenido calórico.
Lectura de fondo
El precio como herramienta de política pública
El aumento en cigarros y refrescos refleja una estrategia que apuesta por el precio como mecanismo de regulación del consumo. En lugar de prohibiciones directas, el encarecimiento busca modificar hábitos cotidianos a través del impacto económico.
Sin embargo, este enfoque también abre tensiones: la carga fiscal ya representa una parte importante del precio final, los pequeños comercios absorben parte del impacto operativo y existe el riesgo de que ciertos consumidores migren a mercados informales. Más que un ajuste puntual, el alza de enero marca un cambio estructural en la relación entre salud pública, consumo y política fiscal.


