17 enero, 2026
Economía y Emprendimiento Lo Nuevo

Iberdrola acelera su retiro de México: alista venta de 15 plantas por 4,700 millones de dólares

Imagen – Alfo Medeiros, Pexels

 

La empresa energética española Iberdrola confirmó una disminución drástica de su presencia en México, y estaría negociando la venta de 15 plantas, en su mayoría de energías renovables, por aproximadamente 4,700 millones de dólares. Según reportes de medios especializados, la compañía contrató al banco Barclays para gestionar la operación, en lo que podría representar su retiro definitivo del país.

La salida se daría tras haber vendido previamente 13 plantas —12 de ciclo combinado y una eólica— al gobierno mexicano entre 2023 y 2024 por un total de 6,000 millones de dólares. Aquel acuerdo fue presentado por autoridades como un paso hacia la “nueva nacionalización” del mercado eléctrico, al consolidar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como actor dominante.

Inversiones mínimas y giro hacia mercados con mayor certeza

En el primer semestre de 2025, Iberdrola destinó solo el 1 % de su inversión global a México —unos 57 millones de euros—, muy por debajo del 6 % registrado en 2019. Apenas 4 millones fueron para energías renovables, y el resto en generación y atención a clientes. Actualmente, la firma mantiene seis centrales de cogeneración y ciclo combinado, con una capacidad instalada de 2,600 MW, aunque su producción se redujo en 57.8 % anual.

En contraste, las inversiones aumentaron en mercados como Reino Unido (32.2 % del total) y Brasil (14.1 %), países que la compañía considera más estables jurídica y financieramente. Para respaldar este viraje estratégico, Iberdrola anunció una ampliación de capital por 5,000 millones de euros, enfocada en proyectos de redes eléctricas y expansión internacional.

Incertidumbre jurídica y salidas discretas

De acuerdo con publicaciones europeas, la principal razón detrás de la desinversión en México es la falta de certeza jurídica. Iberdrola considera que el actual entorno político y regulatorio no ofrece garantías para la inversión privada, especialmente con un Poder Judicial percibido como alineado al partido en el poder. La empresa habría adoptado una política de retiro silencioso de aquellos mercados donde no puede asegurar el retorno de sus proyectos.

Aunque no ha emitido comentarios oficiales, la estrategia de desincorporación en curso podría marcar el fin de una etapa de inversión energética extranjera iniciada hace más de una década en el país.

Lectura de fondo

Entre márgenes reducidos y control estatal: la reconfiguración del sector eléctrico mexicano

La salida paulatina de Iberdrola ilustra un reacomodo profundo en el tablero energético nacional. Más que una simple decisión empresarial, el proceso refleja la tensión entre la apuesta por la soberanía energética estatal y la confianza que requiere el capital privado para operar en entornos complejos. La narrativa de recuperación de activos públicos convive con una contracara menos visible: la disminución de competencia y diversidad tecnológica. Este caso pone sobre la mesa la necesidad de redefinir los términos del desarrollo eléctrico en México, no solo como cuestión de control, sino como estrategia de largo plazo en un sector clave para la transición energética.